Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Opinión

La contralora, el alcalde y la calle 65

La contralora, el alcalde y la calle 65

Carlos Alberto Franco

24 Jul. 2014

Hasta el momento, se desconoce qué pasó con la obra de la calle 65, y por qué esta obra, ahora en manos de la gestión Ritter López, aún no ha sido concluida, ni qué razones de orden de diseño, financiero, técnico y operativo la mantienen en suspenso.

Leopoldo de Quevedo

La industria nacional colombiana, ¿acaso existe?

La industria nacional colombiana, ¿acaso existe?

23 Jul. 2014

Desde que empezó el capitalismo salvaje, con el Gobierno Gaviria, poco a poco ha ido enseñoreándose de Colombia la llamada inversión extranjera. Uribe y Santos han perfeccionado este modelo económico.

Leopoldo de Quevedo

En el territorio de Roldanillo hay un Aguedario

En el territorio de Roldanillo hay un Aguedario

22 Jul. 2014

Detrás de cada sala octogonal del Museo Rayo hay destellos de genio, voces atrevidas, gritos de lucha y trabajo serio. Los triunfos de las obras premiadas y las voces de sus autoras, la multitud de mujeres que llenan las calles de Roldanillo, lo dicen.

Tribuna

La Emilia, malevos y sangre

La Emilia, malevos y sangre

21 Jul. 2014

El barrio La Emilia es el más claro ejemplo de la incapacidad de las autoridades locales para controlar la criminalidad en sectores relativamente pequeños y de la ineficacia del uso de la fuerza como única estrategia para controlar el delito.

Carlos Eduardo Maldonado

Ni héroes ni comunidades anónimas

Ni héroes ni comunidades anónimas

20 Jul. 2014

La "historia oficial" es el resultado de intelectuales oficiales, al servicio del Estado y del poder constituido de facto, cuya misión es alimentar una deformación de los relatos, y con ello, al mismo tiempo, un ocultamiento, robo y violencia simbólicos.

Lourdes Arriaga

Dime lo que comes y te diré a qué pueblo perteneces

Dime lo que comes y te diré a qué pueblo perteneces

13 Jul. 2014

Lo que se come, la forma en que se prepara, se degusta y lo que se siente al comerlo es muy particular de cada pueblo.

Luis Fernando García Núñez

Multitudes y patadas

Multitudes y patadas

11 Jul. 2014

Se enriqueció más la FIFA y con plena seguridad los anunciantes, pero los pobres seguirán en esta metáfora de la angustia y la democracia, de la justicia y la dignidad.

Carlos Eduardo Maldonado

La dificultad de ser veraces

07 Jul. 2014

Según parece, más vale ser plausibles que veraces; y pasar más por diplomáticos que por sinceros. La cultura humana nos ha convertido, decía Nietzsche, en piezas moldeables, animales dóciles, enfermos morales.

Carlos Alberto Franco

El Catecismo Astete y el alcalde

04 Jul. 2014

En buena parte de la actual sociedad palmirana no vemos más que sometidos y suplicantes. El político andaluz Roque Barcia definió ruego y súplica así: el primero es pedir, el segundo es plegarse o someterse. El que ruega pide; el que suplica se doblega.

Tribuna

“Palmira positiva”

02 Jul. 2014

Según algunos expertos, en tan sólo dos años y gracias a la gestión del actual alcalde, Palmira pasó de ser una ciudad intermedia a convertirse en una ciudad cosmopolita.

Leopoldo de Quevedo

El XIV Festival Internacional de Poesía de Cali entra a su fase central

01 Jul. 2014

Para este año la "Fiesta de la Palabra", como la han llamado sus organizadores, tocará flauta como el de Hamelin y correremos como niños tras el canto de los trovadores y trovadoras.

Geraldina Méndez

¿Ser o hacer?

01 Jul. 2014

Desde el yo, varios paisajes se alternan, sin juicio, prejuicio o perjuicio. El perfeccionismo no tiene cabida. Hay un solo protagonista de todas esas escenas, un solo actor. Y se es ese, quien decidió entregarse a más de una actividad.

Carlos Eduardo Maldonado

Salida en falso de Francisco

30 Jun. 2014

Las iglesias son y han sido empresas, no cabe la menor duda. Ayer y siempre. En el sentido simbólico de la palabra, tanto como en el sentido literal.

Leopoldo de Quevedo

El tranvía pone al día a Medellín

26 Jun. 2014

Colombia es un país atrasado en transporte público y su excusa es la topografía difícil por las tres cordilleras. Pero la existencia de las líneas férreas que funcionaron en todos los puntos cardinales contradice esta afirmación.

Carlos Alberto Franco

Renovación urbana, realidad y utopía

24 Jun. 2014

Si nuestras autoridades planificadoras pierden la perspectiva de apreciar el bosque sólo por mirar el árbol, a corto plazo la renovación urbana del centro no pasará de ser una colcha de retazos, con proyectos solitarios y de espaldas unos y otros.

Carlos Eduardo Maldonado

¿Cómo es una cultura de diálogo?

23 Jun. 2014

El diálogo, en la historia del Estado y de la civilización occidental, ha sido más una excepción que una regla. Y tanto más en la historia de América Latina.

Geraldina Méndez

Escuchar

23 Jun. 2014

Los músicos estamos a veces tan absortos en toda la actividad física, espiritual y mental que conlleva el tocar, que olvidamos escuchar.

Tribuna

Sobre el totalitarismo en Palmira

22 Jun. 2014

Palmira se quedó prácticamente sin oposición política, ésta quedó en manos de las veedurías ciudadanas, porque los movimientos a los que les corresponde ejercerla no han estado a la altura de las circunstancias.

Leopoldo de Quevedo

Cali hierve con nueva poesía en el XIV Festival Internacional

22 Jun. 2014

Desde 2004, el Festival Internacional de Poesía de Cali ha tenido en cuenta el trabajo de las tertulias y grupos literarios que van apareciendo en la ciudad con sus diversos tipos de trabajo.

Geraldina Méndez

La pérdida de la inocencia

16 Jun. 2014

No siempre se queda uno con la primera impresión de algo que oye. Pero una primera reacción violenta y de desagrado te está dando una información importante. Es una reacción demasiado notoria para ser ignorada.

Carlos Eduardo Maldonado

Colombia 2014–2015: comienzo oficial del postconflicto

16 Jun. 2014

En el 2014–2015 comienza formalmente el postconflicto. Una nueva etapa en la historia de Colombia. Y con ella, verosímilmente, de América Latina.

El Paraestado de los ingenios azucareros

Las empresas asociadas en Asocaña representan un poder comparable a un pequeño Estado dentro del Estado, un Paraestado.


Cuando los ingenios azucareros se establecieron en Palmira, Manuelita S. A., Providencia y Mayagüez eran empresas que apenas superaban en producción a los grandes trapiches tradicionales; del mismo modo que la geografía espacial de los sembrados de caña era menor, si se la comparaba con las pequeñas fincas de la agricultura del Valle. Las poblaciones, entonces, soportaban la pavesa de la quema como un mal menor, porque los corteros y trabajadores fueron parte de un mercado laboral estable, con salarios y prestaciones que se perdieron con la modernización de la industria azucarera.

Esos ingenios azucareros conforman ahora una estructura empresarial con inversiones diversificadas en sectores claves como el etanol, la industria del papel y los derivados de la caña: principalmente el azúcar. Las empresas asociadas en Asocaña representan un poder comparable a un pequeño Estado dentro del Estado, un Paraestado. La economía que controla este Paraestado de los ingenios azucareros supera los ingresos fiscales de los municipios en donde están localizados. En efecto, los alcaldes de Palmira, por ejemplo, y toda la administración pública de este municipio, han tenido rodilleras ante Asocaña y los ingenios asociados: Manuelita S. A., Mayagüez y Providencia, entre otros.

Por su control sobre los recursos y el poder que tienen los ingenios azucareros, éstos conforman un Estado mínimo en los términos usados por el lógico Robert Nozick. Un Paraestado con ventajas fiscales, exoneraciones de ley y exención de impuestos; todo un negocio que incluye la inmunidad legal e intocable de los ingenios azucareros que, obviamente, no son el patrimonio de estas ciudades, sino las rentas capitales de unas pocas familias con apellidos, y la Organización Ardilla Lülle, uno de los grupos económicos con mayor poder en Colombia.

Las denuncias abiertas por Semana ponen en evidencia estos alcances. Actuando como un cartel, los ingenios azucareros asociados en Asocaña lograron acuerdos para conseguir eliminar la competencia en el negocio del azúcar; distribuirse entre ellos el mercado y subir los precios por consenso. Lo que llevó a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a realizar una investigación de fondo. La oscura estrategia consistía en eliminar la competencia interna del negocio y bloquear la entrada de azúcar proveniente de países como Bolivia y Costa Rica, que compiten con precios por debajo del mercado interno.

Las pruebas de la Superintendencia son escandalosas. Se hallan contenidas en la Resolución 5347 de febrero de 2012. Mediante correos electrónicos entre directivos, documentos y actas comunes, los miembros del cartel del azúcar desplegaron una estrategia concertada para cobrar precios altos en el mercado interno del azúcar. Mediante juegos oscuros de información asimétrica, el cartel de Asocaña mantenía a sus socios al tanto de los precios internacionales y las variaciones internas, de modo que subieran costos perjudicando principalmente a los consumidores.

No conformes con elevar precios, la estratagema de ingenios como Manuelita S. A., Mayagüez, Providencia y San Carlos, entre otros, era mantener un consenso para no competir entre ellos y repartirse las cuotas de venta en el mercado colombiano. Es decir, un modelo implícito de equilibrios de Nash, pero dotado de las ventajas que llegaban con jugosas ganancias para cada uno; todo, sin competencia amenazando su mercado. En este caso, la Superintendencia ha comprobado que entre 2006 y 2010, los ingenios azucareros mantuvieron precios constantes al alza, lo que significa una anomalía desde el punto de vista comercial. Dentro de un comportamiento de cartel, Asocaña daba acceso a información confidencial que permitía a los ingenios azucareros pronosticar los precios de comercialización del azúcar hacia el futuro. Una conducta contrapuesta a las reglas de juego en los mercados internacionales.

Resumiendo, las pruebas relacionan una estructura de superior alcance. Los ingenios azucareros asociados en Asocaña han adoptado un comportamiento de cartel: comparten información de reserva en los mercados (información asimétrica); pronostican precios del azúcar en el mercado interno y externo. Y como todo cartel, buscan eliminar la competencia: asumiendo controles internos, comprando silencios y callando enemigos. Las condiciones dadas por la ley han sido burladas, y el país espera una sanción ejemplar que ponga contra la pared a los señores del capital dulce de la caña.

Si la ambición de los dueños de Manuelita S. A., Mayagüez y Providencia, y en general de Asocaña, no cuenta con límites frente a barreras comerciales internacionales, ¿qué podemos esperar de su poder Paraestatal en municipios como Palmira o Cerrito? De nuevo, la capacidad de manipular el poder político local, conducir elecciones y destinar funcionarios, se muestra en este Paraestado, casi omnipotente. Un alcalde es un pobre pelagatos, doblando sus rodillas y pidiendo limosnas a los señores del paraestado azucarero. Las ventajas fiscales con exoneración de gravámenes, exención de impuestos, y las facultades para deprimir laboralmente a sus trabajadores, representan costos morales y económicos que jamás podrán recuperarse.

Las familias propietarias de los ingenios azucareros no son de Palmira, ni tienen residencia en Palmira; en realidad, los dueños del capital viven y residen en lugares lejanos, sin experimentar los daños ambientales de la quema de la caña, sin noticias de criminalidad, y sin los afanes que agobian al pobre pelagatos del alcalde. Comparar las propiedades de los ingenios azucareros con el pobre poder municipal, resulta risible. Con toda razón las limosnas de los ingenios se propagan en estos pueblos miserables como si fuera el maná que cae del cielo.

Referencia:
¿Hay cartel del azúcar en el país? Semana. Marzo 16 de 2013.

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