Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Opinión

Las industrias culturales y otras formas de leer y comprender la cultura

Las industrias culturales y otras formas de leer y comprender la cultura

Tuto Flórez

25 May. 2015

Adorno y Horkheimer son dos autores que sobresalen respecto al concepto de Industria Cultural; puesto que establecen un marco analítico de interpretación en el que el individuo ha de asumir una postura crítica.

Carlos Eduardo Maldonado

¿Qué dice la neurobiología de las plantas?

¿Qué dice la neurobiología de las plantas?

24 May. 2015

Asistimos, manifiestamente, a una época de una magnifica vitalidad en el conocimiento. Y entre las expresiones más recientes y sólidas se encuentra la neurobiología de las plantas. Un capítulo refrescante de la complejidad misma de la vida.

Tribuna

La glorificación a través de la imagen

La glorificación a través de la imagen

24 May. 2015

Como seres humanos con limitadas capacidades intelectivas, deberíamos poder romper los vínculos con el mercado del bienestar, que insiste en perpetuarse a través del ingrediente sexual.

Fernando Estrada

La puerta giratoria

La puerta giratoria

21 May. 2015

La sociedad debería observar con escepticismo a los economistas. Principalmente a quienes tienen notable influencia en los gobiernos.

Fernando Estrada

Cambios en la agenda pública contra las drogas

Cambios en la agenda pública contra las drogas

20 May. 2015

Los daños causados por la guerra antidrogas han sido medidos por tasas de homicidios, sin embargo, los efectos de la descomposición derivada para campos y ciudades en América Latina y el Caribe resultan inconmensurables.

Fernando Estrada

Verdades a medias en los tratados comerciales

Verdades a medias en los tratados comerciales

20 May. 2015

Josep Stiglitz ha subrayado recientemente que los acuerdos comerciales entre países no son más que acuerdos gestionados por los intereses corporativos radicados en EE. UU. y Europa.

Fernando Estrada

Mira ve, ¿qué pasa con el Valle?

Mira ve, ¿qué pasa con el Valle?

17 May. 2015

Las magnitudes del crecimiento económico son superiores a las descritas por Germán Colmenares a mediados de los ochenta. Este crecimiento exponencial contrasta, sin embargo, con la política social y el desarrollo del Valle en la actualidad.

Fernando Estrada

La otra inflación o cuando las palabras no significan nada

15 May. 2015

Asistimos a una época de inflación estacionaria del lenguaje. Ahora las palabras carecen de sentido y con ellas hemos hecho inoperantes las diferencias.

Fernando Estrada

Por qué no asisto a Congresos ni Asambleas

07 May. 2015

Hay Congresos donde después de una o dos conferencias he considerado que lo mejor es irse de paseo por museos o cafés; o en climas cálidos pasar la tarde en ríos o piscinas.

Carlos Eduardo Maldonado

Tres cápsulas sobre bioeconomía

03 May. 2015

La bioeconomía constituye la más radical crítica a la economía política desde la crítica Marx, con la salvedad de que el marxismo jamás conoció ni estudió (hasta la fecha) la bioeconomía.

Carlos Alberto Franco

Gasto e inversión pública: ¿despilfarro sin remedio?

27 Abr. 2015

De acuerdo con una serie de documentos, los cuales contienen información relacionada con 3.125 contratos, la actual administración se gastó, entre los años 2012 y 2014, la suma de $300.745 millones.

Carlos Eduardo Maldonado

El sabotaje. Pensando en palabras

26 Abr. 2015

El sabotaje, una forma de acción no violenta, acaso el mejor destino para nuestros zapatos: para los viejos cuando ya no parecen tener más vida; o una acción digna para los zapatos del día, cuando no aguantamos un acto de injusticia, inequidad o indignidad.

Luis Fernando García Núñez

Tener libros

26 Abr. 2015

Nada acabará con los libros, como no se acabarán los buenos y malos manjares. Al contrario, habrá más de los imaginados y siempre habrá quien los guarde, libre o secretamente. El libro es una joya que muchos odian. Una joya altanera y elocuente. Inteligente.

Fernando Estrada

Pasiones del conflicto

18 Abr. 2015

En una guerra no concluida, la estrategia más elemental enseña a desconfiar y mantener posiciones en defensa y ataque. No tienes que leer a Maquiavelo ni Hobbes para saberlo.

Lourdes Arriaga

Necesidad, divino tesoro

12 Abr. 2015

Sean las necesidades del tipo que fueren: falsas, como el estatus social; o verdaderas, como los biológicas, lo cierto es que representan una experiencia muy personal inmersa en las reglas que marca la sociedad.

Carlos Eduardo Maldonado

Contra el utilitarismo en las ciencias sociales

05 Abr. 2015

El utilitarismo constituye tan solo uno de los rostros de una familia cuyos rasgos distintivos y comunes son el positivismo, el neopositivismo, el empirismo lógico, el racionalismo crítico, el pragmatismo.

Tribuna

La salud en Colombia, ¿ya tocó fondo?

05 Abr. 2015

El estado de la red púbica hospitalaria en el país es crítico: 430 hospitales en alto riesgo financiero, 138 en riesgo medio, 59 en bajo riesgo y solo 328 fuera de riesgo.

Carlos Eduardo Maldonado

¿Qué es un poset?

23 Mar. 2015

La regla en los sistemas humanos no es el orden (ni en la historia ni en el presente), sino la existencia de ordenes parciales; ordenes que no terminan de completarse, ordenamientos que no terminan de linealizarse, en fin, ordenes que existen pero pronto se quiebran.

Fernando Estrada

La culpa compartida

21 Mar. 2015

En Colombia tenemos costumbres religiosas, trasladadas al ámbito de la moral y el derecho que permiten que los individuos no se hagan responsables de sus delitos ni sus faltas.

Tribuna

Bernardo Jaramillo Ossa, tras 25 años de su muerte

21 Mar. 2015

Socialdemócrata le gritaban unos; traidor le escribían otros. Pero la historia le dio la razón: la defensa de la democracia es posible solo desde la democracia misma y el uso de las armas no hacía sino contradecir esa realidad.

Carlos Eduardo Maldonado

Una verdad incómoda. A propósito de las negociaciones de paz

16 Mar. 2015

Hoy por hoy, los estadistas como tales son bogotanos, lo cual constituye una verdad incómoda. En un país con una fuerte asimetría entre la capital y la provincia, con un centralismo cuyas raíces se remontan y se nutren de Bolívar mismo.

El Paraestado de los ingenios azucareros

Las empresas asociadas en Asocaña representan un poder comparable a un pequeño Estado dentro del Estado, un Paraestado.


Cuando los ingenios azucareros se establecieron en Palmira, Manuelita S. A., Providencia y Mayagüez eran empresas que apenas superaban en producción a los grandes trapiches tradicionales; del mismo modo que la geografía espacial de los sembrados de caña era menor, si se la comparaba con las pequeñas fincas de la agricultura del Valle. Las poblaciones, entonces, soportaban la pavesa de la quema como un mal menor, porque los corteros y trabajadores fueron parte de un mercado laboral estable, con salarios y prestaciones que se perdieron con la modernización de la industria azucarera.

Esos ingenios azucareros conforman ahora una estructura empresarial con inversiones diversificadas en sectores claves como el etanol, la industria del papel y los derivados de la caña: principalmente el azúcar. Las empresas asociadas en Asocaña representan un poder comparable a un pequeño Estado dentro del Estado, un Paraestado. La economía que controla este Paraestado de los ingenios azucareros supera los ingresos fiscales de los municipios en donde están localizados. En efecto, los alcaldes de Palmira, por ejemplo, y toda la administración pública de este municipio, han tenido rodilleras ante Asocaña y los ingenios asociados: Manuelita S. A., Mayagüez y Providencia, entre otros.

Por su control sobre los recursos y el poder que tienen los ingenios azucareros, éstos conforman un Estado mínimo en los términos usados por el lógico Robert Nozick. Un Paraestado con ventajas fiscales, exoneraciones de ley y exención de impuestos; todo un negocio que incluye la inmunidad legal e intocable de los ingenios azucareros que, obviamente, no son el patrimonio de estas ciudades, sino las rentas capitales de unas pocas familias con apellidos, y la Organización Ardilla Lülle, uno de los grupos económicos con mayor poder en Colombia.

Las denuncias abiertas por Semana ponen en evidencia estos alcances. Actuando como un cartel, los ingenios azucareros asociados en Asocaña lograron acuerdos para conseguir eliminar la competencia en el negocio del azúcar; distribuirse entre ellos el mercado y subir los precios por consenso. Lo que llevó a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a realizar una investigación de fondo. La oscura estrategia consistía en eliminar la competencia interna del negocio y bloquear la entrada de azúcar proveniente de países como Bolivia y Costa Rica, que compiten con precios por debajo del mercado interno.

Las pruebas de la Superintendencia son escandalosas. Se hallan contenidas en la Resolución 5347 de febrero de 2012. Mediante correos electrónicos entre directivos, documentos y actas comunes, los miembros del cartel del azúcar desplegaron una estrategia concertada para cobrar precios altos en el mercado interno del azúcar. Mediante juegos oscuros de información asimétrica, el cartel de Asocaña mantenía a sus socios al tanto de los precios internacionales y las variaciones internas, de modo que subieran costos perjudicando principalmente a los consumidores.

No conformes con elevar precios, la estratagema de ingenios como Manuelita S. A., Mayagüez, Providencia y San Carlos, entre otros, era mantener un consenso para no competir entre ellos y repartirse las cuotas de venta en el mercado colombiano. Es decir, un modelo implícito de equilibrios de Nash, pero dotado de las ventajas que llegaban con jugosas ganancias para cada uno; todo, sin competencia amenazando su mercado. En este caso, la Superintendencia ha comprobado que entre 2006 y 2010, los ingenios azucareros mantuvieron precios constantes al alza, lo que significa una anomalía desde el punto de vista comercial. Dentro de un comportamiento de cartel, Asocaña daba acceso a información confidencial que permitía a los ingenios azucareros pronosticar los precios de comercialización del azúcar hacia el futuro. Una conducta contrapuesta a las reglas de juego en los mercados internacionales.

Resumiendo, las pruebas relacionan una estructura de superior alcance. Los ingenios azucareros asociados en Asocaña han adoptado un comportamiento de cartel: comparten información de reserva en los mercados (información asimétrica); pronostican precios del azúcar en el mercado interno y externo. Y como todo cartel, buscan eliminar la competencia: asumiendo controles internos, comprando silencios y callando enemigos. Las condiciones dadas por la ley han sido burladas, y el país espera una sanción ejemplar que ponga contra la pared a los señores del capital dulce de la caña.

Si la ambición de los dueños de Manuelita S. A., Mayagüez y Providencia, y en general de Asocaña, no cuenta con límites frente a barreras comerciales internacionales, ¿qué podemos esperar de su poder Paraestatal en municipios como Palmira o Cerrito? De nuevo, la capacidad de manipular el poder político local, conducir elecciones y destinar funcionarios, se muestra en este Paraestado, casi omnipotente. Un alcalde es un pobre pelagatos, doblando sus rodillas y pidiendo limosnas a los señores del paraestado azucarero. Las ventajas fiscales con exoneración de gravámenes, exención de impuestos, y las facultades para deprimir laboralmente a sus trabajadores, representan costos morales y económicos que jamás podrán recuperarse.

Las familias propietarias de los ingenios azucareros no son de Palmira, ni tienen residencia en Palmira; en realidad, los dueños del capital viven y residen en lugares lejanos, sin experimentar los daños ambientales de la quema de la caña, sin noticias de criminalidad, y sin los afanes que agobian al pobre pelagatos del alcalde. Comparar las propiedades de los ingenios azucareros con el pobre poder municipal, resulta risible. Con toda razón las limosnas de los ingenios se propagan en estos pueblos miserables como si fuera el maná que cae del cielo.

Referencia:
¿Hay cartel del azúcar en el país? Semana. Marzo 16 de 2013.

Destacamos

La salud en Colombia, ¿ya tocó fondo?

La salud en Colombia, ¿ya tocó fondo?

Raúl Ospina Giraldo

El estado de la red púbica hospitalaria en el país es crítico: 430 hospitales en alto riesgo financiero, 138 en riesgo medio, 59 en bajo riesgo y solo 328 fuera de riesgo.

iso-palmiguiaAcerca de Palmiguía • E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Escriba a Palmiguía Términos y condiciones de uso • ISSN 2248-7123