Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Opinión

Pasiones del conflicto

Pasiones del conflicto

Fernando Estrada

18 Abr. 2015

En una guerra no concluida, la estrategia más elemental enseña a desconfiar y mantener posiciones en defensa y ataque. No tienes que leer a Maquiavelo ni Hobbes para saberlo.

Lourdes Arriaga

Necesidad, divino tesoro

Necesidad, divino tesoro

12 Abr. 2015

Sean las necesidades del tipo que fueren: falsas, como el estatus social; o verdaderas, como los biológicas, lo cierto es que representan una experiencia muy personal inmersa en las reglas que marca la sociedad.

Carlos Eduardo Maldonado

Contra el utilitarismo en las ciencias sociales

Contra el utilitarismo en las ciencias sociales

05 Abr. 2015

El utilitarismo constituye tan solo uno de los rostros de una familia cuyos rasgos distintivos y comunes son el positivismo, el neopositivismo, el empirismo lógico, el racionalismo crítico, el pragmatismo.

Tribuna

La salud en Colombia, ¿ya tocó fondo?

La salud en Colombia, ¿ya tocó fondo?

05 Abr. 2015

El estado de la red púbica hospitalaria en el país es crítico: 430 hospitales en alto riesgo financiero, 138 en riesgo medio, 59 en bajo riesgo y solo 328 fuera de riesgo.

Carlos Eduardo Maldonado

¿Qué es un poset?

¿Qué es un poset?

23 Mar. 2015

La regla en los sistemas humanos no es el orden (ni en la historia ni en el presente), sino la existencia de ordenes parciales; ordenes que no terminan de completarse, ordenamientos que no terminan de linealizarse, en fin, ordenes que existen pero pronto se quiebran.

Fernando Estrada

La culpa compartida

La culpa compartida

21 Mar. 2015

En Colombia tenemos costumbres religiosas, trasladadas al ámbito de la moral y el derecho que permiten que los individuos no se hagan responsables de sus delitos ni sus faltas.

Tribuna

Bernardo Jaramillo Ossa, tras 25 años de su muerte

Bernardo Jaramillo Ossa, tras 25 años de su muerte

21 Mar. 2015

Socialdemócrata le gritaban unos; traidor le escribían otros. Pero la historia le dio la razón: la defensa de la democracia es posible solo desde la democracia misma y el uso de las armas no hacía sino contradecir esa realidad.

Carlos Eduardo Maldonado

Una verdad incómoda. A propósito de las negociaciones de paz

16 Mar. 2015

Hoy por hoy, los estadistas como tales son bogotanos, lo cual constituye una verdad incómoda. En un país con una fuerte asimetría entre la capital y la provincia, con un centralismo cuyas raíces se remontan y se nutren de Bolívar mismo.

Fernando Estrada

Periodismo hipócrita

14 Mar. 2015

Ante la falta de una industria y un comercio moderno, en Palmira la alcaldía se convirtió en la única fuente de trabajo y el alcalde en el principal empleador.

Carlos Alberto Franco

Palmira y su capada agricultura

14 Mar. 2015

La Secretaría de Agricultura gastó en 21 contratistas (se desconoce si fueron escogidos a dedo o por concurso) el 90% de su presupuesto anual, lo que más que una equivocación fue una estupidez.

Carlos Alberto Franco

El parque del barrio El Prado: sus angustias y sufrimientos

02 Mar. 2015

El parque de El Prado ameritaba una intervención, no sólo por su extensa área sino por su localización en la Comuna Tres, densamente poblada. Pero qué manera torpe y burda como el contratista viene ejecutando la obra.

Luis Fernando García Núñez

Una librería

28 Feb. 2015

Un pueblo sin librerías y sin bibliotecas no ha logrado superar etapas de la historia que demuestran que la humanidad ha avanzado para su bien.

Fernando Estrada

Camila Abaubara. Estudiante luchadora del Externado

25 Feb. 2015

Morir luchando, como Camila, debe servir a cada una y cada uno, para defender los derechos de aquellos por los que Camila dio su vida.

Luis Fernando García Núñez

Las visitas sospechosas

25 Feb. 2015

No sé por qué ahora nos resultan antipáticos y descarados los vecinos que deciden ejercer su autoridad de déspotas, cuando aquí hemos sido peor que ellos.

Fernando Estrada

Dos cartas luteranas

20 Feb. 2015

La Corte falló porque no quiere vagos ni homosexuales, ni marihuaneros, ni profesores, ni pensadores. La Corte quiere lo que tú quieres: tierra para los más ricos, procesiones de cuaresma y cristianos de rodillas; escolares idiotas y mujeres obedientes.

Tribuna

Adopción igualitaria

17 Feb. 2015

Ni la misma Corte Constitucional ha logrado ponerse de acuerdo y ha dejado la decisión en manos de un conjuez. Una sola persona marcará los destinos de miles de parejas homosexuales y de niños abandonados que están en lista de espera para su adopción.

Fernando Estrada

La destrucción del centro

15 Feb. 2015

Hemos abandonado el centro de la ciudad, y al hacerlo, hemos dejado que la mafia de la droga, la delincuencia y la prostitución se amparen con los poderes locales.

Carlos Alberto Franco

Publicidad oficial: culto a los poderosos

11 Feb. 2015

"El manejo político de la pauta publicitaria oficial es la más eficaz de las censuras porque se instala en el corazón mismo de los intereses del periodista" (Javier Darío Restrepo).

Carlos Eduardo Maldonado

¿En qué consisten los problemas P vs NP?

09 Feb. 2015

Los problemas P vs NP tienen una grande variedad de campos en los que resultan altamente relevantes y pertinentes. Desde terrenos triviales, como el sudoku, hasta temas más sensibles computacional, lógica, matemática y militarmente hablando como la criptografía.

Carlos Alberto Franco

Un Bosque Municipal enfermo y agonizante

02 Feb. 2015

En Palmira todo se improvisa, es por eso que nada marcha bien. El Bosque Municipal se está convirtiendo en otro "elefante blanco", tal como en su momento lo fueron la ciudadela deportiva y el antiguo Teatro Materón.

Carlos Eduardo Maldonado

El más difícil de los problemas en ciencia como en la vida

01 Feb. 2015

En el mundo impera, rampante, la banalidad y la trivialidad. En ciencia es exactamente aquello que en su momento Th. Kuhn designara como ciencia normal; esto es, ciencia para gente promedio y estándar.

El testaferro y la política municipal

El testaferro ha sido el capellán de alcaldes al servicio de la mafia. Sin necesidad de comprometer directamente su nombre, ha ganado ventajas con los políticos.


Después del auge de los carteles de Medellín y Cali, durante los años ochenta, las organizaciones del narcotráfico diversificaron sus estructuras y operativos, tomando la forma de microcarteles, estructurados con menos integrantes, más profesionales, menos publicidad, más rutas para embarcaciones, menos criminalidad masificada, más sometimiento de las autoridades, menos bombas, más soborno, menos exhibición en público, más extorsión a funcionarios. Los microcarteles habían heredado un aprendizaje criminal que los capacitaba para controlar localmente gobernantes, alcaldes, fuerza pública, comerciantes, jueces y poderes municipales. El narcotráfico y sus organizaciones trasladaban sus campamentos a ciudades intermedias.

Sin la notoriedad de sus grandes capos, los herederos del negocio comenzaron una campaña extensiva para adueñarse del poder político; los dineros del narcotráfico filtraron todas las instancias en campañas electorales locales, desde cuentas desbordantes en tesorerías, hasta los cientos de millones invertidos en publicidad política: candidatos a gobernaciones, alcaldías y consejos; jueces, contralores, procuradores, notarios y dirigentes municipales, todos recibían como maná del cielo dineros del narcotráfico. Nuevos apellidos mezclaron sus intereses con los viejos apellidos, para traer capitales del contrabando, lavar activos mafiosos y adueñarse de los municipios.

Las transferencias del gobierno central con destino a salud y educación, fueron reducidas a cajas menores. Los gastos se devoraron progresivamente por parte de contratistas, políticos y concejales, dentro de un período de corrupción incomparable. Alcaldes elegidos con dinero del narcotráfico sirvieron desde entonces como estoperoles. Quienes aportaron a sus campañas, obviamente, esperaron tasas elevadas de retorno. Contratos en obras públicas, licitaciones y pautas publicitarias no fueron suficientes. Los jefes de microcarteles querían más. Se apoderaron del comercio, penetraron los organismos de control y lograron titulaciones de tierras.

En ciudades intermedias, el despojo de tierras no fue siempre violento. Notarios y jueces facilitaron compras a precios ridículos. Tras la persecución a los principales capos del Valle, la compraventa de títulos de haciendas, empresas fachada y negocios del comercio, daba lugar a una feria de vulgares intereses. Dentro de esa legalidad manipulada, apellidos legendarios de la política local, locutores, periodistas reconocidos, concejales, alcaldes y mandarines, todos, se hicieron ricos como por arte de mafia. La condena económica que dejaba a estos municipios en la miseria, tenía del otro lado poderosos nombres que escalaban con apellidos el capitolio de la república.

El testaferro lograba también lo suyo. Personaje semioscuro de la política local, contratista de obras sin poseer título de ingeniero, astuto, zorro y ambicioso, el testaferro prestaba su apellido para lavar dineros del narcotráfico. Este personaje pasa desapercibido. Pero juega sus dados en cada campaña a la alcaldía, ataca a quienes considera enemigos de su candidato, muestra sus colmillos y se guarda de nuevo. Entre la gama variada de cerdos en la granja de la mafia, el testaferro es en realidad el personaje más desleal. Aunque publique su moral como crítico, es un asqueroso propietario de los bienes dejados por la mafia.

Es fácil descubrirlo. Sin educación o con títulos comprados, el testaferro era hasta hace poco una persona común. Sin dinero, ni propiedades, sin muchas credenciales, ni cultura, ni la ostentación de grandes logros. Antes, un pobre desconocido o un político sin trascendencia. Pero, milagrosamente, la mafia le hace rico, el fulano don nadie comienza adquiriendo bienes suntuosos: carros, mujeres, celebraciones fastuosas. La poca educación es reemplazada en su caso por la ampulosidad del poder. Su apellido contribuye a ampliar la maquinaria devoradora del presupuesto, lavar activos del narcotráfico y fomentar un estilo de vida rico. Predica en público valores, pero es perverso convirtiendo sus riquezas en un modelo de consumo.

El testaferro ha sido el capellán de alcaldes al servicio de la mafia. Sin necesidad de comprometer directamente su nombre, ha ganado ventajas con los políticos. Lejos de los reflectores de los medios de opinión, este personaje maquina los destinos de la ciudad, conjura a los críticos y hace de mandadero. La mafia le ha dado bienes a su nombre, los administra como dueño, disfruta las abundancias de los ricos del pueblo, exhibe sus gafas oscuras y sus escoltados orangutanes van a sus espaldas. El testaferrato se convirtió en una profesión lucrativa, sin esfuerzo, ni trabajo, ni valores, sus personajes lograron al amparo de jueces y notarios, tierras y propiedades de la mafia. No son la mafia, pero consiguieron atrapar con su influencia en la política local, las fortunas de las organizaciones criminales.

En Palmira, como en las demás ciudades intermedias, los testaferros tienen nombres y apellidos. Han fundado sus ganancias en dinero fácil, son gamberros del poder, localizan contratos públicos, lamen a los alcaldes para quienes hicieron campañas, y entregan información estratégica a los nuevos capos de la mafia local. Los testaferros son perros a la caza del gasto fiscal del municipio, saben que sus fuentes de corrupción parecen inacabables.

Mientras no descubramos esa zona gris del narcotráfico, en los nuevos ricos del testaferrato, los municipios seguirán atrapados en manos de la mafia. En el caso de Palmira, estos personajes se pasean como si nada.

Destacamos

Palmira y su capada agricultura

Palmira y su capada agricultura

Carlos Alberto Franco

La Secretaría de Agricultura gastó en 21 contratistas (se desconoce si fueron escogidos a dedo o por concurso) el 90% de su presupuesto anual, lo que más que una equivocación fue una estupidez.

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