Palmira, Valle del Cauca, Colombia

Opinión

El estilo literario como grito del alma

El estilo literario como grito del alma

Geraldina Méndez

19 Oct. 2014

El estilo es poner toda esa gritería demoníaca en orden y plasmarla en literatura, sacársela de adentro.

Leopoldo de Quevedo

Veinte maneras de reemplazar el uso de “generar”

Veinte maneras de reemplazar el uso de “generar”

19 Oct. 2014

"Generar" es la palabra de moda, es como una muletilla más usada y que cae a la boca como un chito, un bombón o un helado de cono.

Lourdes Arriaga

Miedo, el tigre dibujado en un papel

Miedo, el tigre dibujado en un papel

14 Oct. 2014

El mundo está lleno de situaciones que hay que enfrentar... o no hacerlo, esa es una decisión, y hay que tener presente que el miedo no desaparecerá jamás de la psique del ser humano puesto que lo llevamos tatuado en el ADN.

Tribuna

La triste historia de los hospitales de Palmira

La triste historia de los hospitales de Palmira

13 Oct. 2014

El costo de prestar los servicios de salud en el año 2013 le dejó al hospital Raúl Orejuela Bueno una pérdida de $241.362.837, es decir que por tener las puertas abiertas ya genera pérdida operacional.

Carlos Eduardo Maldonado

¿Qué dice el concepto “grados de libertad”?

¿Qué dice el concepto “grados de libertad”?

13 Oct. 2014

El concepto de grados de libertad fue originalmente introducido por el neurofisiólogo soviético Nikolai Bernstein (1896–1966) en el estudio del control motor de los organismos vivos.

Leopoldo de Quevedo

Oh, inspiración, no te alejes de mí

Oh, inspiración, no te alejes de mí

13 Oct. 2014

La inspiración acostumbra a estar escondida en la alacena, en el cuarto de trebejos, en lo alto del clóset, entre la cajita de perfumes o en un hueco de la calle. La inspiración existe aunque muchos digan que es invento de ineptos o disculpa de poetas.

Geraldina Méndez

El presente

El presente

12 Oct. 2014

La interpretación musical es el arte del momento presente. La creación musical sucede en el momento del concierto y su percepción es inmediata.

Carlos Alberto Franco

Poesía, a pesar de mí mismo

12 Oct. 2014

La forma más alta de la prosa es el discurso, en el sentido recto de la palabra. En el discurso las palabras aspiran a constituirse en significado unívoco. Este trabajo implica reflexión y análisis.

Leopoldo de Quevedo

¿Qué difiere un poema de hombre al de mujer?

10 Oct. 2014

¿Hasta cuándo hombres de piedra o bronce seguirán ufanándose de detentar el poder y los honores sobre la poesía?

Carlos Alberto Franco

El centro y la prueba ácida del plan zonal

06 Oct. 2014

El proyecto de intervenir el centro, renovando la calle 30 entre las carreras 31 a 23, no es nuevo; hace ocho años se propuso en el "Estatuto del Espacio Público", estatuto contenido en un proyecto de acuerdo que no presentó al Concejo la gestión Arboleda.

Leopoldo de Quevedo

Complicidad en el arte y los sueños

06 Oct. 2014

Por más de una hora los protagonistas en frente de la sala tuvieron en vilo a los oyentes que no separaban por un instante su atención de los labios y del movimiento de los dedos en la guitarra del virtuoso que hacía bailar inquieto al cuervo en la ventana.

Carlos Eduardo Maldonado

¿Qué son las matemáticas de sistemas discretos?

05 Oct. 2014

Las matemáticas de sistemas discretos se ocupan de aquellos fenómenos, sistemas estructuras y comportamientos que sufren bifurcaciones, quiebres, rupturas, soluciones de continuidad, en fin, complejidad creciente.

Geraldina Méndez

Retórica de la disonancia

05 Oct. 2014

La disonancia es el imperativo del movimiento. Es una tensión que debe ser liberada. En la dramaturgia musical, la disonancia representa el drama. Se convierte en una puerta hacia otros mundos, otros estados de ánimo, otras tonalidades.

Tribuna

Ocultos a plena luz: la violencia contra niños y niñas

01 Oct. 2014

Colombia está dentro de los diez países que concentraron más de la mitad de todas las víctimas jóvenes de homicidios en el mundo. Ocupa el noveno lugar en homicidios perpetrados a niños y adolescentes menores de diecinueve años.

Leopoldo de Quevedo

El encanto escondido de la piel

01 Oct. 2014

Es la piel el instrumento que nos hace delirar, suspirar, desear abrazar una y otra vez a la persona amada. La que nos hace acercarnos al mundo exterior para conocerlo y extraer de él el placer de decir que hemos hecho conexión con él.

Carlos Eduardo Maldonado

¿Qué es el yo biológico?

28 Sep. 2014

Nuestro yo es, esencial y ulteriormente, un acontecimiento biológico. Con una salvedad: la biología es un fenómeno físico, y la física actual ya no se ocupa de la materialidad del universo o las cosas.

Geraldina Méndez

El poder del sonido

28 Sep. 2014

El sonido no sólo varía con el estilo, sino que forma parte de la interpretación, una muy importante, pues es su espíritu, su cuerpo y su vehículo.

Luis Fernando García Núñez

¿Quiénes se encargan de los cambios?

26 Sep. 2014

Una revolución en la educación solo la pueden hacer los que saben de educación, los que desde hace años se levantan muy temprano a trabajar sin el reconocimiento que merecen, y lo hacen con fe, con vocación, con sensatez, con decisión.

Leopoldo de Quevedo

Las comparaciones no son odiosas

26 Sep. 2014

Nuestra raza de latinos nos ha caracterizado por tendencia a la imitación grosera, a la copia refinada. Pero no ha servido para diseñar y acometer las obras de actualización de nuestros ferrocarriles de tan grata recordación y uso.

Ana Milena López

¿Quién enfriará el planeta?

25 Sep. 2014

Ir detrás de desacelerar el calentamiento global es como una guerra alrededor del caldero: por un lado los estados y las naciones, y por el otro los caníbales extractores que depredan el planeta.

Carlos Alberto Franco

Paisajes y ciudad

22 Sep. 2014

El cumplimiento estricto al principio de consistencia y viabilidad no es otro que incorporar las acciones que se puedan realizar dentro de planes, programas y proyectos, consultando disponibilidad institucional, humana y financiera.

El testaferro y la política municipal

El testaferro ha sido el capellán de alcaldes al servicio de la mafia. Sin necesidad de comprometer directamente su nombre, ha ganado ventajas con los políticos.


Después del auge de los carteles de Medellín y Cali, durante los años ochenta, las organizaciones del narcotráfico diversificaron sus estructuras y operativos, tomando la forma de microcarteles, estructurados con menos integrantes, más profesionales, menos publicidad, más rutas para embarcaciones, menos criminalidad masificada, más sometimiento de las autoridades, menos bombas, más soborno, menos exhibición en público, más extorsión a funcionarios. Los microcarteles habían heredado un aprendizaje criminal que los capacitaba para controlar localmente gobernantes, alcaldes, fuerza pública, comerciantes, jueces y poderes municipales. El narcotráfico y sus organizaciones trasladaban sus campamentos a ciudades intermedias.

Sin la notoriedad de sus grandes capos, los herederos del negocio comenzaron una campaña extensiva para adueñarse del poder político; los dineros del narcotráfico filtraron todas las instancias en campañas electorales locales, desde cuentas desbordantes en tesorerías, hasta los cientos de millones invertidos en publicidad política: candidatos a gobernaciones, alcaldías y consejos; jueces, contralores, procuradores, notarios y dirigentes municipales, todos recibían como maná del cielo dineros del narcotráfico. Nuevos apellidos mezclaron sus intereses con los viejos apellidos, para traer capitales del contrabando, lavar activos mafiosos y adueñarse de los municipios.

Las transferencias del gobierno central con destino a salud y educación, fueron reducidas a cajas menores. Los gastos se devoraron progresivamente por parte de contratistas, políticos y concejales, dentro de un período de corrupción incomparable. Alcaldes elegidos con dinero del narcotráfico sirvieron desde entonces como estoperoles. Quienes aportaron a sus campañas, obviamente, esperaron tasas elevadas de retorno. Contratos en obras públicas, licitaciones y pautas publicitarias no fueron suficientes. Los jefes de microcarteles querían más. Se apoderaron del comercio, penetraron los organismos de control y lograron titulaciones de tierras.

En ciudades intermedias, el despojo de tierras no fue siempre violento. Notarios y jueces facilitaron compras a precios ridículos. Tras la persecución a los principales capos del Valle, la compraventa de títulos de haciendas, empresas fachada y negocios del comercio, daba lugar a una feria de vulgares intereses. Dentro de esa legalidad manipulada, apellidos legendarios de la política local, locutores, periodistas reconocidos, concejales, alcaldes y mandarines, todos, se hicieron ricos como por arte de mafia. La condena económica que dejaba a estos municipios en la miseria, tenía del otro lado poderosos nombres que escalaban con apellidos el capitolio de la república.

El testaferro lograba también lo suyo. Personaje semioscuro de la política local, contratista de obras sin poseer título de ingeniero, astuto, zorro y ambicioso, el testaferro prestaba su apellido para lavar dineros del narcotráfico. Este personaje pasa desapercibido. Pero juega sus dados en cada campaña a la alcaldía, ataca a quienes considera enemigos de su candidato, muestra sus colmillos y se guarda de nuevo. Entre la gama variada de cerdos en la granja de la mafia, el testaferro es en realidad el personaje más desleal. Aunque publique su moral como crítico, es un asqueroso propietario de los bienes dejados por la mafia.

Es fácil descubrirlo. Sin educación o con títulos comprados, el testaferro era hasta hace poco una persona común. Sin dinero, ni propiedades, sin muchas credenciales, ni cultura, ni la ostentación de grandes logros. Antes, un pobre desconocido o un político sin trascendencia. Pero, milagrosamente, la mafia le hace rico, el fulano don nadie comienza adquiriendo bienes suntuosos: carros, mujeres, celebraciones fastuosas. La poca educación es reemplazada en su caso por la ampulosidad del poder. Su apellido contribuye a ampliar la maquinaria devoradora del presupuesto, lavar activos del narcotráfico y fomentar un estilo de vida rico. Predica en público valores, pero es perverso convirtiendo sus riquezas en un modelo de consumo.

El testaferro ha sido el capellán de alcaldes al servicio de la mafia. Sin necesidad de comprometer directamente su nombre, ha ganado ventajas con los políticos. Lejos de los reflectores de los medios de opinión, este personaje maquina los destinos de la ciudad, conjura a los críticos y hace de mandadero. La mafia le ha dado bienes a su nombre, los administra como dueño, disfruta las abundancias de los ricos del pueblo, exhibe sus gafas oscuras y sus escoltados orangutanes van a sus espaldas. El testaferrato se convirtió en una profesión lucrativa, sin esfuerzo, ni trabajo, ni valores, sus personajes lograron al amparo de jueces y notarios, tierras y propiedades de la mafia. No son la mafia, pero consiguieron atrapar con su influencia en la política local, las fortunas de las organizaciones criminales.

En Palmira, como en las demás ciudades intermedias, los testaferros tienen nombres y apellidos. Han fundado sus ganancias en dinero fácil, son gamberros del poder, localizan contratos públicos, lamen a los alcaldes para quienes hicieron campañas, y entregan información estratégica a los nuevos capos de la mafia local. Los testaferros son perros a la caza del gasto fiscal del municipio, saben que sus fuentes de corrupción parecen inacabables.

Mientras no descubramos esa zona gris del narcotráfico, en los nuevos ricos del testaferrato, los municipios seguirán atrapados en manos de la mafia. En el caso de Palmira, estos personajes se pasean como si nada.

Destacamos

¿Quiénes se encargan de los cambios?

¿Quiénes se encargan de los cambios?

Luis Fernando García Núñez

Una revolución en la educación solo la pueden hacer los que saben de educación, los que desde hace años se levantan muy temprano a trabajar sin el reconocimiento que merecen, y lo hacen con fe, con vocación, con sensatez, con decisión.

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