"En uno de mis viajes a Colombia, alguien me decía:
'Aquí vivimos pobres, pero felices' esa frase me
llenó tanto que nadie se lo puede imaginar,
y es toda una verdad".
Desde hace aproximadamente seis años el flujo de colombianos hacia España ha aumentado considerablemente. Todos hemos pasado muchos contratiempos; pero, afortunadamente y gracias a Dios, hemos salido adelante y poco a poco nos ubicamos en empleos tales como la construcción, agricultura, vigilancia, empleadas de hogar, limpieza, etc.; y hasta hemos formado empresas como tiendas de ropa colombiana, locutorios, panaderías, restaurantes, entre otros. Contribuyendo así a la economía española y, por supuesto, a la colombiana con el envío de dinero a las miles de familias que dependen económicamente de sus parientes en España.
La recesión económica se nota desde comienzos del 2008 con el cambio del euro a pesos, sin olvidarnos del dólar, muchas empresas han cerrado y como consecuencia el desempleo ha aumentado de una manera desorbitada, siendo España el país de Europa con el más alto índice de personas en el paro. Aunque existe el subsidio de desempleo y otras pequeñas ayudas; pero, por supuesto, es por un tiempo determinado y cuando éstas se agotan... empezamos a padecer. Estoy hablando de un extranjero debidamente legalizado en España, es decir, "con papeles" y ni hablar de los que no tienen su situación reglada, para ellos la situación, con crisis y sin crisis, es fatal; casi nadie les da empleo y si lo hacen es con temor a la multa, y encima los explotan en todo sentido.
A pesar de todo ello, existen muchas ONG que colaboran con las personas de escasos recursos económicos; como, por ejemplo, con comedores gratuitos, ropa usada en buen estado, y hasta con hospedaje. Desafortunadamente, como somos tantos, estas ayudas se encuentran desbordadas. Se espera que para los próximos meses aumente el número de personas necesitadas a raíz del cierre de empresas o de que se acabe el subsidio de desempleo.
Si antes los españoles no querían hacer ciertos trabajos que desempeñamos los extranjeros, ahora los quieren hacer; pero, al igual que a los extranjeros, se les dificulta acceder a ellos.
Actualmente la inseguridad ha aumentado un poco a raíz del desempleo, y no por causa de los extranjeros, como quieren hacer parecer. A pesar de todo, aquí uno vive más tranquilo y se puede dar ciertas comodidades que en Colombia son un lujo, pero lo que más añoro es a mi gente, mi familia, eso no lo cambia nada ni nadie, se vive con nostalgia, se aprende a valorar su tierra, sus orígenes, a vivir las fechas con más sentimiento (Día de la Madre, del Padre, 20 de julio, 12 octubre, navidad…..).
En uno de mis viajes a Colombia, alguien me decía: "Aquí vivimos pobres, pero felices" esa frase me llenó tanto que nadie se lo puede imaginar, y es toda una verdad.
Espero en otra oportunidad comentar más vivencias en este país. Hasta pronto.